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martes, febrero 9, 2021

La Certificación de Origen en el TMEC

Por Mtra. Miriam Sifuentes García

Uno de los beneficios más trascendentes de un tratado comercial son las preferencias arancelarias que favorecen a los productos originarios de los países que forman parte de dicho tratado. Para poder aprovecharlas los productos deben cumplir con las reglas de origen establecidas en el tratado en cuestión, y en la mayoría de los casos presentar un certificado de origen, el cual tiene un formato específico. En el mismo se debe proporcionar información detallada de las mercancías y del exportador, entre otros detalles. Dicho certificado es expedido por el productor o exportador, pero es el importador quien lo utiliza (y recibe el beneficio arancelario). En algunos tratados, dicho documento tiene que ser requisitado por autoridades del país del exportador (en el caso de México, esta función la realiza la Secretaría de Economía).

Durante el periodo en el que el TLCAN estuvo vigente, a las mercancías originarias de la región de ese tratado se les requería presentar un certificado de origen, conocido como certificado NAFTA. Sin embargo, a partir de la entrada en vigor del TMEC, el 1 de julio de este año, dicho certificado ya no es necesario. En su lugar, se debe realizar la certificación de origen de las mercancías. ¿En qué consiste dicha certificación y cuáles son las consecuencias que este cambio representa?

Datos mínimos que se requieren para la certificación

En primer lugar, es importante mencionar que esta certificación la puede realizar el exportador o el productor. El TMEC establece que también podrá hacerlo el importador (únicamente a partir de que se hayan cumplido tres años y medio de la entrada en vigor del acuerdo).

La persona que realice la certificación debe contar con los documentos que demuestren el origen de las mercancías. En el caso de que el exportador no sea productor del bien, debe confiar en la presentación escrita del productor acerca del origen del producto.

En el Anexo 5-A del TMEC se establecen los siguientes nueve aspectos que, como mínimo, se requieren para la certificación de origen de los bienes:

  1. Certificación de origen por el importador, exportador o productor.
  2. Certificador
  3. Exportador
  4. Productor
  5. Importador
  6. Descripción y clasificación arancelaria de la mercancía en el Sistema Armonizado
  7. Criterio de origen
  8. Periodo global
  9. Firma autorizada, fecha y leyenda

A continuación, se explica lo que debe incluirse en cada uno de los aspectos mencionados:

  1. Es necesario especificar si quien certifica el origen es el importador, el exportador o el productor.

2, 3, 4 y 5. Se requiere proporcionar los datos completos: nombre, cargo, dirección (incluido el país), número telefónico y dirección de correo electrónico. La dirección del productor será el lugar de producción de la mercancía en el territorio de una de las partes.

  1. La descripción de las mercancías debe ser suficiente además de incluir la fracción arancelaria a seis dígitos (del Sistema armonizado). Si la certificación ampara un solo embarque, debe anotarse el número de factura de dicha exportación.
  2. Se debe especificar la letra que corresponda al criterio de origen aplicable, de acuerdo con el artículo 4.2, como se explica en la siguiente tabla:
Criterio de Origen Explicación del criterio
A. El bien es totalmente obtenido en el territorio de uno o más de los países del TMEC, de acuerdo con el artículo 4.3 del tratado.
B. El bien es producido enteramente en el territorio de una o más de las partes utilizando materiales no originarios, cumpliendo con los requisitos aplicables del Anexo 4-B (Reglas de Origen Específicas).
C. El bien es totalmente producido en el territorio de uno o más de los países del TMEC a partir de materiales exclusivamente originarios.
D. El bien es totalmente obtenido en el territorio de uno o más de los países del TMEC. Uno o más de los materiales no originarios clasificados como partes, utilizado en la producción de la mercancía no cumplen con los requisitos establecidos en el Anexo 4-B (Reglas de Origen Específicas) y el valor de contenido regional de la mercancía determinado de conformidad con el Artículo 4.5 es al menos de 60 por ciento bajo el método de valor de transacción, o al menos de 50 por ciento bajo el método de costo neto.

Cabe señalar que para ciertos sectores (automotriz, textil, acero, etc.) las reglas de origen del TMEC no son las mismas que en el TLCAN y en algunos casos, se volvieron más estrictas.

  1. Cuando la certificación ampara múltiples embarques es preciso mencionar el periodo durante el cual se empleará (puede ser de hasta doce meses, siempre y cuando se trate de mercancías idénticas).
  2. Se debe incluir la firma y fecha de la certificación, junto con la leyenda:

“Certifico que las mercancías descritas en este documento califican como originarias y que la información contenida en este documento es verdadera y exacta. Asumo la responsabilidad de comprobar lo aquí declarado y me comprometo a conservar y presentar, en caso de ser requerido o a poner en disposición durante una visita de verificación, la documentación necesaria que soporte esta certificación”.

Debido a que el texto anterior es contundente, vale la pena hacer una reflexión sobre la responsabilidad adquirida por quien certifica el origen.

En el TLCAN dicha leyenda no existía, aunque sí se firmaba el certificado de origen bajo protesta de decir verdad y posteriormente la autoridad aduanera del país del importador podía requerir información adicional, e incluso realizar visitas domiciliarias para comprobar el origen de los bienes beneficiados con la preferencia arancelaria.

Otro aspecto relevante lo constituye el hecho de que la certificación puede ser en español, inglés o francés y de forma electrónica. Con ello se elimina la necesidad de presentar el documento con firma autógrafa.

Casos en los que no se debe presentar una certificación de origen

El artículo 5.5 del TMEC menciona que no se requiere una certificación de origen si el valor de la importación no sobrepasa los 1,000 dólares estadounidenses (o su equivalente en la moneda del país importador) o se trata de una mercancía para la cual se ha exceptuado el requisito de la certificación de origen.

En este sentido, el acuerdo no implica ningún cambio importante con respecto al procedimiento que existía en el TLCAN.

Obligaciones de los exportadores

El artículo 5.6 del TMEC establece las obligaciones en torno a las exportaciones, destacando entre ellas: el proporcionar una copia de la certificación a la administración aduanera, dar aviso de datos inexactos cuando lo detecte, conservar la certificación y transmitirla de forma electrónica.

Asimismo, debe conservar los expedientes (registros referentes a la adquisición, los costos, pagos y la producción de los bienes vendidos) durante por lo menos cinco años. Lo anterior lo establece el artículo 5.8.

Ventajas y desventajas

De acuerdo con lo anteriormente expuesto, el hecho de no tener que presentar un formato específico para la certificación de origen es un beneficio. La principal ventaja que deriva de ello es la posibilidad de realizar un escrito libre, o bien, en cualquier documento (como una factura) siempre y cuando se cubran los nueve elementos mínimos mencionados en el TMEC. Sin embargo, la certificación prevista conlleva una responsabilidad considerable en el sentido de que quien la realice se compromete a contar con la documentación probatoria, conservarla por al menos cinco años y permitir la verificación de la misma cuando la autoridad aduanera así lo requiero. Asimismo, la verificación de origen es más expedita.

Ciertamente, el nuevo esquema de autocertificación permite agilizar los trámites de exportación porque ya no es necesario acudir ante ninguna autoridad para requisitar un certificado de origen.

Por otra parte, una consecuencia no deseada de la nueva disposición es el hecho de que los certificados de origen tramitados durante la vigencia del TLCAN dejaron de ser válidos a partir del 1 de julio del 2020 y, por lo tanto, tienen que ser sustituidos por una certificación de origen. Esto representa papeleo adicional para algunas empresas. Si el lector se encuentra en ese caso, debe gestionar la certificación a la brevedad. Los certificados de origen TLCAN deberán conservarse como documentación complementaria, pese a que ya no son, por sí mismos, válidos para demostrar el origen de las mercancías.

 

La autora es catedrática de la Escuela de Negocios de la Universidad Anáhuac Xalapa. Licenciada en Comercio Internacional y master en Administración. Fue jefe de información para comercio exterior en Villacero. Actualmente es docente en la Universidad Anáhuac Veracruz, Campus Xalapa; así como en FCAS de la Universidad Veracruzana, región Xalapa.

Fuentes consultadas:

Textos finales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Diario Oficial de la Federación, México, 29 de junio de 2020.

Reglamentaciones uniformes TMEC. Diario Oficial de la Federación, México, 9 de julio de 2020.

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